TE QUISE TANTO, QUE OLVIDÉ GUARDAR AMOR PARA MI

Esta es la historia de Eva hace dos años atrás:

“Y allí estaba él, con la mirada fija en el horizonte de no saber donde. ¿Que será lo que me recorre por dentro 😍 que incluso en la distancia me hace perder el control?

Y es que, me enloquecen sus gestos, me enamoran sus palabras y me estremecen sus miradas.”

Esta es la actualidad de Eva:

“Supiste engañarme. 🤨 Me atrapaste con tus destructivos celos. Y yo siempre aquí, esperando a que naciera de nuevo lo que en su día me hacia temblar, al verte mirar el horizonte. No sabes lo que quieres. Me tienes para hacerte feliz a ti, olvidándote de mi. Te entregué todo. Me incendiaste mis alas”.

Te quise tanto que olvidé guardar amor para mi

Yo no quería amarte

De repente Eva se fue enamorando. De tal forma que sumergida en su día a día poco a poco se olvidaba de si misma. 😶 Su atención cada vez era más hacia su chico que hacia ella misma.

Esta es una forma lenta y muy dolorosa de caer en una rutina de vida basada en la espera de recibir amor y en la entrega de dar hasta las vísceras. Obviamente esto no es sano. ¿No crees?

Eva no vuela durante un largo tiempo. Su vuelo se vuelve un laberinto de inseguridades. Sus sueños se apagan. Su amor propio va quedando día día a años luz de ella misma. El estado anímico de Eva entra en decaimiento y su agotamiento crece. 😔

La culpa se apodera de su corazón y el arrepentimiento le susurra mil veces: –Yo no quería amarte. Yo quería lograr mis metas. Terminar mis estudios y avanzar feliz… Y ahora me encuentro desecha, sin reservas. Entregué todo el amor, olvidé reservar un poco para mi.

Decide por y para ti
Decide por y para ti

Un reflejo de una humanidad desorientada

Nos rodean historias negras entre relaciones humanas, ya sean de pareja, de amistades, de trabajo o de familia. De hecho no es importante el tipo de relación. Lo relevante es que los vínculos entre personas se deterioran hasta límites insostenibles.

El deterioro entre humanos se ha hecho un hábito, en muchas ocasiones dañino. Sea más o menos sutil. Y el masoquismo de sostener hasta llegar al punto enfermizo, se ha normalizado de tal forma que somos capaces de mantener relaciones tóxicas toda una vida.

En mi percepción denoto tal desorientación en el ser humano 🙁 que pierde el norte. Se olvida de si mism@, centrándose en ideales que solo existen en su modelo de pensamiento. Así es que pasamos mucho tiempo en un mundo paralelo inexistente.

Yo misma experimenté durante años vivir en un mundo imaginado por mis deseos e ideales, que para nada se corresponde a la realidad. Un mundo lleno de expectativas y carencias, que remetimos hacia los otros responsabilizándolos de nuestras “necesidades”.

Para amar hay que tenerse en cuenta

Es inviable amar a los otros olvidándonos de nosotros mismos. No tiene sentido. No tiene meta constructiva. No tiene por donde agarrase.

El amor es una actitud ante la vida, un estilo de vida basado en el respeto a uno mismo, para así comprender y amar la forma del otro

Joanna Coronado
¡Gracias!
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